Berango-Cinturón de Hierro de Bilbao

                                                  24-01-2020

El reloj marca las 8:25 cuando los setenta  entusiastas senderistas  ( 29 mujeres y 41 hombres ) completamos el autobús que nos lleva a Berango , localidad de la margen derecha del Nervión, situada entre Getxo y Sopelana.  En el trayecto  se respira un ambiente animado, tal vez  motivado  por el carácter deportivo-cultural que encierra la jornada de hoy.  Nuestros eficientes compañeros  Víctor y Mikel  nos anuncian la próxima salida al Salto del Nervión; muestran un agradecimiento explícito   a los compañeros  Espe Errasti y Kepa Gorordo por su disposición en las tres últimas avanzadillas , y terminan con una breve descripción  de la  mañana  que , hoy  viernes 24 de enero, hemos podido disfrutar. Pasemos a referirla por partes:

El autobús nos deja en la zona céntrica  de la localidad, junto al Centro de Interpretación del  Cinturón de Hierro, sede en la que se inicia  esta visita guiada. Una briosa monitora  nos conduce al salón de actos del recinto; tras la bienvenida protocolaria, se aposenta  en “caída libre” sobre la mesa que preside la estancia y, sin más preámbulos, pasa a exponer, los aspectos más significativos del asunto que nos trae hoy: la historia de  las trincheras  que durante la sublevación se instalaron alrededor de la ciudad de Bilbao, el llamado Cinturón de Hierro , su ubicación en Munarrikolanda; así como la oportunidad de  visitar los monumentos megalíticos, avanzando por el mismo cordal. En este mismo recinto vemos un  curioso vídeo en el que se integran dos planos: el del  diálogo entre dos generaciones de la Asociación Sancho de Beurko, que explican  el contexto de la fortificación y la escenificación trágica de “ El último día en el Cinturón de Hierro”.  Salimos de esta salón de actos, a paso lento; en sus paredes empedradas se pueden observar fotografías emblemáticas, en blanco y negro, de mujeres  represaliadas por la dictadura, o de familiares recogiendo los restos de sus abuelos y bisabuelos. Cuando fotografías a una persona en color, fotografías su ropa, mientras que si la fotografías en blanco y negro fotografías su alma. (sic Ted Grant político marxista, dirigente del partido laborista británico).  A continuación pasamos a la sala contigua,  un pequeño museo que acoge materiales de diversa índole: objetos personales, prendas de vestir, armas, correspondencia, monedas…  y una interesante documentación de mapas, periódicos de la época, carteles,  maquetas …  con comentarios de nuestra guía.

Salimos del Centro Memorial para observar, sobre el terreno, las  fortificaciones defensivas . Nos ponemos en marcha, acompañados por la monitora, que nos conduce, por una pista asfaltada hacia  la zona industrial de Berango; seguimos  por un camino de barro, hasta alcanzar  la  Cima de Munarrikolanda(257 m). Verificamos, en el recorrido, los restos de dos trincheras  y un nido de ametralladora,   único que se conserva en buen estado. No muy lejos de este lugar reconocemos el  búnker construido en los años 40, cuya función era la de observar la desembocadura del Abra y zonas costeras cercanas.  Todos estos artefactos bélicos  invadían  en su tiempo un paisaje bien diferente , libre de vegetación , advierte nuestra guía.  En este mismo entorno, junto a la ikurriña y una placa “in memoriam” de un club deportivo, nos posicionamos para la foto oficial. Abandonamos el escenario bélico, nos despedimos de la guía, y continuamos por este cordal  que se prolonga, prácticamente, con el de los Dólmenes.

Por un camino bien señalado, vamos localizando estos dólmenes: monumentos funerarios compuestos por una  cámara central (delimitada con piedras clavadas en el suelo) y el túmulo (cubierta de piedras y tierra) que tapa dicha cámara. Las tumbas  se encuentran señalizadas por medio de mojones oficiales; sólo de este modo les conferimos, a lo que parecen promontorios, su razón de ser: el  rito funerario.  En una de estas zonas delimitadas  nos  situamos  para cumplir con el refrigerio. Continuamos por el camino principal sin abandonar los eucaliptos que cobran especial protagonismo a juzgar por la abundancia de ellos y por el predicamento que los compañeros  le confieren a esta planta como medicina alternativa. Las  mimosas, aunque escasas, evidencian, con su colorido, el preludio de la inminente  primavera; (“tempus fugit”, reza el tópico). Abandonamos el sendero de tierra y por la pista que conduce al  cementerio, llegamos al centro urbano de Berango. No pasan desapercibidos  algunos edificios de interés en la zona: el ayuntamiento, la iglesia de Santo Domingo de Guzmán o la fuente Otxandategi … A la hora prevista, subimos al  autobús.  En el trayecto, Koldo nos recuerda las próximas actividades de carácter cultural y solidario; manifiesta, también, su satisfacción y la de todos,  por la eficacia que ha demostrado La Brujita en su debut.

En un solo lote hemos podido conjugar tres asuntos de interés: El Centro de Interpretación del Cinturón de Hierro, la Estación Dolménica y la actividad deportiva por Munarrikolanda. Una mañana  bien amortizada en la que todos los compañeros, en mayor o menor medida,  hemos aireado algún recuerdo en nuestro interior: La memoria es el único paraíso del que no podemos ser expulsados. EAN PAUL (1763-1825) Seudónimo de Johann Paul Friedrich Richter. Escritor y humorista alemán.)

Acceso a las fotos

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